En pleno
invierno, y en el transcurso de un fuerte temporal de viento y nieve, el
personal de servicio del Refugio de Góriz (2200 m)
escuchó un ensordecedor trueno a la vez que sintió una inquietante vibración, sólo unas
décimas de segundos
antes del tremendo impacto sobre el refugio. Un alud acababa de sepultar
parcialmente el edificio y sus instalaciones auxiliares.
Desconcertados y todavía con el susto en el cuerpo, los guardas del refugio
pudieron comprobar la importancia de la avalancha. La altura
alcanzada por las nieves, superó en algunos puntos el propio tejado de la casa
de dos plantas, destrozando parte de las placas solares y de los equipos de
comunicaciones. La nieve penetró al interior por ventanas y puertas. Tabiques rotos,
muros desplazados, instalaciones destruidas, y útiles y enseres esparcidos en un
radio de 300 m. Las casetas de servicios quedaron completamente sepultadas y una
de ellas fué arrancada de su lugar y desplazada por la nieve a paradero
desconocido. No hubo que lamentar daños personales.
El
siniestro tuvo su origen en las cotas más altas del Pico Tobacor (2779 m). Una
enorme placa de nieve se desprendió formando el alud que en su trayectoria llegó
incluso a atravesar el Barranco de Góriz.
Ante la importancia de las averías en los servicios básicos y el
riesgo de nuevos aludes, la autoridad decidió evacuar al personal del refugio,
desplazándose para ello el Helicóptero de la Guardia Civil de la Comandancia de Huesca.
Unos días después, y tras cesar el temporal, una
expedición formada por expertos y responsables de la Federación Aragonesa
de Montaña, una cuadrilla de reparadores y un Perito de Diversos de JBB Informes
Periciales, acudieron hasta el refugio de la única forma posible, en
helicóptero. Se realizaron trabajos de emergencia y se procedió a la recogida de
datos para establecer el alcance de los daños y elaborar un plan de recuperación
y reparación de los daños. El importe final de los daños peritados superó los
90.000 €.
En el video efectuado
por nuestro perito desde el helicóptero, y en las fotografías que adjuntamos,
puede comprobarse la importancia y aparatosidad de este siniestro, a la vez que
permiten conocer la grandeza y la belleza de este paraje del Pirineo Oscense.